En el comercio internacional, la temporada alta o Peak Season representa el período de mayor exigencia para importadores, exportadores y operadores logísticos. Durante estos meses, la conjunción de una demanda disparada, restricciones de espacio en buques, escasez de contenedores y congestión en puertos clave genera aumentos exponenciales en las tarifas y demoras operativas imprevistas.
En rutas críticas como Asia – Sudamérica o Europa – Mercosur, operar de manera reactiva en temporada alta suele traducirse en mercadería rolada (rolled cargo), costos adicionales por recargos de temporada (Peak Season Surcharge – PSS) y quiebres de stock en fechas comerciales decisivas.
A continuación, detallamos las claves y estrategias preventivas para blindar la cadena de abastecimiento de tu empresa y mantener la rentabilidad durante los picos de demanda global.
1. El calendario logístico: Cuándo ocurren los principales picos
Para planificar con precisión, el primer paso es identificar los dos grandes ciclos de alta demanda en el transporte marítimo y aéreo:
- Pico del segundo semestre (Agosto – Noviembre): Impulsado por las compras anticipadas para eventos comerciales como CyberMonday, Black Friday y las fiestas de fin de año. Las fábricas en origen operan a máxima capacidad y el espacio en buques se satura con rapidez.
- Pico pre-Año Nuevo Chino (Diciembre – Febrero): Antes del cese total de actividades productivas en China por el Año Nuevo Lunar, los importadores adelantan despachos masivos, provocando una escalada abrupta de tarifas y falta de disponibilidad de equipos vacíos en los principales puertos asiáticos.
2. Los principales riesgos operativos en temporada alta
Cuando el mercado naviero entra en tensión, las empresas se enfrentan a desafíos que van más allá del valor del flete:
- Cargas roladas (Rolled Cargo): Las navieras sobrevenden la capacidad de los buques (overbooking), dejando contenedores en tierra para el siguiente viaje, lo que añade de 7 a 15 días extra de tránsito no planificado.
- Aplicación de recargos extraordinarios: Incrementos generales de tarifas (GRI), recargos por congestión portuaria (PCS) y recargos por temporada alta (PSS).
- Falta de contenedores vacíos en origen: Dificultad para posicionar unidades especiales (40′ HC, Open Top o Reefers) en plantas industriales alejadas de los puertos principales.
- Colapso en terminales y aduanas locales: Mayor congestión en los puertos de destino (como Buenos Aires o Santos), elevando el riesgo de incurrir en costos por estadías y almacenajes fiscales.
3. Estrategias clave para una planificación logística exitosa
A. Anticipar las reservas de espacio (Bookings) entre 4 y 6 semanas
En condiciones normales de mercado, una reserva marítima suele confirmarse con 10 a 14 días de antelación. En temporada alta, las solicitudes deben emitirse con un mínimo de 4 a 6 semanas de anticipación a la fecha de término de producción (Cargo Ready Date). Esto asegura tarifa, asignación de equipo y espacio garantizado en el buque.
B. Negociar días libres de almacenaje y estadías (Demurrage & Detention)
Ante la congestión en terminales portuarias, contar con el plazo estándar de 7 días libres suele ser insuficiente. Es fundamental coordinar con tu operador logístico la negociación de 14 a 21 días libres de estadía de contenedor en destino, evitando penalidades diarias que impactan de lleno en el costo final de importación.
C. Flexibilidad en rutas y terminales alternativas
No limitarse a una sola naviera o puerto directo. En momentos de saturación:
- Evaluar servicios con transbordo confiable o puertos secundarios menos congestionados.
- Considerar la combinación marítima-terrestre (intermodal) ingresando por corredores regionales estratégicos para acortar tiempos hacia el depósito final.
D. Auditoría y preparación documental previa
El despacho aduanero debe prepararse antes de que la carga toque puerto:
- Revisar los borradores del Bill of Lading (B/L), Factura Comercial y Packing List para eliminar discrepancias.
- Validar que todas las intervenciones previas (licencias, certificados de seguridad eléctrica, autorizaciones de INAL/ANMAT o SENASA) estén aprobadas en el sistema informático aduanero.
E. Estrategia de envíos escalonados e híbridos (80/20)
Para evitar que un lote completo quede retenido:
- Dividir órdenes de compra de gran volumen en embarques parciales continuos.
- Implementar un esquema mixto: despachar el volumen troncal por vía marítima (80%) y respaldar un lote de emergencia o primeras series vía flete aéreo (20%) para garantizar abastecimiento comercial inmediato.
Cuadro resumen: Gestión preventiva vs. Reactiva
| Variable Logística | Gestión Reactiva | Planificación Preventiva MTG |
| Reserva de espacio | 7 a 10 días antes (Alto riesgo de rolado) | 30 a 45 días antes (Espacio y tarifa asegurados) |
| Días libres de contenedor | 7 días estándar (Riesgo alto de sobrecosto) | 14 a 21 días negociados en destino |
| Control documental | Al arribo de la mercadería | Pre-embarque en origen (Cero demoras en aduana) |
| Flujo de stock | Sujeto a saturación de buque | Envíos escalonados y respaldo multimodal |
Conclusión
La temporada alta no tiene por qué traducirse en pérdidas de rentabilidad ni retrasos comerciales. La clave radica en reemplazar la improvisación por una coordinación logística integral que una la negociación de fletes, el control aduanero riguroso y la trazabilidad de la carga de punta a punta.
En MTG Trade, analizamos las ventanas de embarque de tu empresa con anticipación, asegurando cupos con las principales navieras y protegiendo tus márgenes comerciales en cada operación.
